PEQUEÑA HISTORIA DE UNA GRAN CONCENTRACIÓN:
TOSSA DE MAR

La concentración de Tossa de Mar es fruto de una historia de amor que empezó en 1994 cuando Juan Giménez, antiguo propietario de los ya desaparecidos restaurantes Sant Antoni y Sa Palma, le regaló a su mujer Carmen Rico un escarabajo. Junto con este regalo, le hizo la promesa que reuniría en Tossa de Mar más escarabajos de los que pudiera imaginar. Con esta intención hizo un llamamiento a los propietarios de escarabajos en la prensa y la radio: respondieron 85 aficionados que se presentaron en Tossa con sus coches.

Animado por el éxito, decidió convertirlo en una cita anual, de esta manera la concentración de Tossa fue creciendo, hasta convertirse actualmente la concentración Volkswagen más importante del país. Para tirar adelante este proyecto, Juan creó el Käfer Club Tossa - Costa Brava, que se encargaba de la organización del encuentro con la colaboración en las primeras ediciones del actualmente desaparecido Scarwalles Club y posteriormente de los Amics del Volkswagen de Catalunya.


Con el paso del tiempo Juan no pudo seguir al frente de la concentración pero el Ayuntamiento de Tossa de Mar no quiso que esta iniciativa se acabara y decidió continuar adelante, entonces desde el Moto Club de Tossa se les sugirió ponerse en contacto con Amics del Volkswagen de Catalunya recordando aquella colaboración pasada y el hecho de no haber faltado nunca a la cita desde la primera edición.Se aceptó la propuesta pero con el reto de convertir aquel encuentro de domingo en una concentración de dos días al estilo de las grandes concentraciones VW europeas, y esto fue posible gracias a la complicidad del Club Aire Libre y el Càmping Cala Llevadó de Tossa de Mar, ofreciendo sus magníficas instalaciones para realizar la concentración









Desde el año 2001 la organización general del encuentro recae totalmente en los Amics del Volkswagen de Catalunya, que le han dado el inconfundible sello que tiene actualmente: la filosofía de la concentración es olvidar a casa los problemas de la vida cotidiana y sumergirse en un fin de semana de actividad sin descanso para todos los gustos.



















Dada la gran afluencia de participantes, que aumenta año tras año, la concentración empieza el viernes con la recepción e inscripción de participantes, algunos de los cuales recorren grandes distancias y d'esta manera aprovechan al máximo el fin de semana. De hecho para muchos la concentración empieza incluso antes de subir al coche, con la elaboración de la ya famosa "Maleta", se trata de llevar una maleta vieja que hace falta llenar con los objetos más inverosímiles que se pueda uno imaginar, según la lista que aparece en el programa. Desde el mismo momento que se llega al punto de inscripción ya empieza la diversión, allá mismo se hace la verificación del vehículo y de "La Maleta", dónde a menudo los participantes superan todas las expectativas haciendo efectivas las peticiones más retorcidas surgidas de las "perversas" mentes de los organizadores.







El grueso de las actividades se concentra en los dos días siguientes: el sábado por la mañana, además de continuar con las inscripciones de los participantes que van llegando, se hace un raid de aventura que hace las delicias de pequeños y grandes. Tras la comida, el plato fuerte del día: el rally turístico (no competitivo) por las carreteras de La Selva, dónde además de un buen copiloto para ir siguiendo el completo roadbook y tener un buen sentido de la orientación, hace falta habilidad para superar con éxito las diferentes pruebas que se encuentran los participantes, y sobre todo mucho sentido de l'humor, como demuestra la mayoría de los participantes, que van disfrazados según la temática escogida para cada edición.













Después de una buena cena, la actividad se traslada a la discoteca, donde se desvela quién son los ganadores del rally turístico, las verificaciones y el raid de aventura. Los más noctámbulos pueden continuar la fiesta hasta altas horas de la madrugada y si quieren, acabar participando en el mítico "Baño de la Picada"...







El domingo es el día más concurrido de la concentración, a los participantes de fin de semana se suman los que llegan el mismo domingo; los coches se exponen en el centro de Tossa, dónde pueden ser admirados por todos, incluyendo el implacable jurado, que decide cuáles son los vehículos que se llevaran los premios (cada año más disputados). Además de los coches, encontramos también las tiendas de diferentes vendedores de piezas VW que ofrecen recambios y gadgets para todos los gustos y bolsillos. Una de las actividades más espectaculares son las diferentes pruebas de aceleración, lentitud y habilidad, que año tras año ganan más adeptos. Tras todas estas emociones, empieza el desfile por las calles de Tossa de Mar, para deleite de propios y extraños, finalizando la caravana VW en el lugar de la comida, dónde tras la comida de hermandad finaliza la concentración con la entrega de los premios y el sorteo de numerosos regalos y obsequios de los patrocinadores.

















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